ballen_jorobada1Mundo Acuícola 24 de diciembre de 2013. Rodrigo Hucke Gaete plantea que es necesario hacer investigación científica y traspasar ese conocimiento a los operadores turísticos, con el objetivo de educar a quienes conforman la industria y a las personas que visitan estos sectores.

El experto en conservación de cetáceos, Biólogo Marino, Rodrigo Hucke Gaete, académico de la Universidad Austral de Chile (UACH) y Director de la ONG Centro Ballena Azul (CBA), llegó hasta a la Universidad Católica del Norte (UCN) invitado por el Doctorado de Biología y Ecología Aplicada, que se imparte en esta casa de estudios, para dictar la cátedra: “Investigaciones para determinar áreas críticas para la conservación de ballenas en Chile”.

Este destacado ambientalista explicó que la idea de la exposición fue contar y explicarle a los asistentes el trabajo que han realizado a través de la ONG CBA desde el 2000 – año en que se fundó la organización – para determinar las áreas más importantes en Chile, donde se desenvuelve y alimenta la ballena azul.

Carlos Gaymer García, Dr. en Biología Ecología y Conservación Marina, y académico del Doctorado de Biología y Ecología Aplicada de la UCN, explica que la visita de Hucke tiene relación con que es evaluador externo de una tesis de Doctorado, y también porque se encuentra co-dirigiendo otra tesis del postgrado sobre el turismo de avistamiento de cetáceos y el impacto que tiene sobre las poblaciones de estas especies en la región.

El turismo y la conservación marina

Desde hace un par de años, cada vez son más recurrentes los avistamientos de ballenas y delfines en los sectores de Isla Choros e Isla Damas en la Región de Coquimbo y Chañarcillo en la Región de Atacama. Hucke plantea que es necesario hacer convivir el turismo de avistamiento y la conservación de estas especies. “Los avistamientos de ballena azul apoyan mucho a la industria del turismo de avistamiento de cetáceos. Tenemos que hacer que este turismo sea sustentable en el tiempo, que permanezca”, sostiene.

En ese mismo contexto, señala que para lograr este propósito es necesario hacer investigación científica y traspasar ese conocimiento a los operadores turísticos, con el objetivo de educar a quienes conforman la industria y a las personas que visitan estos sectores.

Información sobre las épocas del año en que la ballena azul se desplaza hacia la zona norte, los factores que condicionan y estimulan este traslado, los usos de hábitat que tienen, son datos importantes para hacer un registro acabado de la movilidad de la especie por nuestras costas.

“Así podemos lograr que las comunidades locales crezcan en armonía con este fenómeno natural fantástico que es la llegada de las ballenas”, asegura.

El trabajo del Centro Ballena Azul

El Centro Ballena Azul realiza investigaciones multidisciplinarias que buscan comprender de mejor forma los procesos y patrones que determinan el funcionamiento de los ecosistemas marinos así como identificar potenciales amenazas que afecten la integridad de éstos.

El trabajo del CBA se ha desarrollado principalmente en la Ecorregión Chiloense que abarca desde el sur de Maullín hasta la península de Taitao. “Aquí en 2003 encontramos la población más grande de ballena azul del hemisferio sur, hecho que significó una excelente noticia que nos llenó de esperanza, ya que hasta ese momento se pensaba que la especie se encontraba en extinción, y que sólo quedaban mil ejemplares”.

“Hoy estamos viendo que hay sitios importantes, que hay sitios que es necesario resguardar porque estos animales están viniendo a alimentarse, vienen con sus crías, ésta es una especie que fue la más cazada en el mundo y hoy estamos viendo que en el sur al menos, es la especie más frecuente, lo que nos llena de esperanza”, cuenta.

Pese a lo anterior señala que existen otros problemas en cuanto a la conservación de los lugares donde se alimenta la ballena azul, como es el efecto sobre la flora y fauna marina de las empresas acuícolas, principalmente de la industria salmonera, el alto tránsito de embarcaciones marítimas y la creciente contaminación. Factores que han causado un grave deterioro ambiental.

“Todos estos factores debemos tratar de revertirlos para estas zonas que son críticas. Porque si es un área de alimentación o una zona de reproducción, es importante su resguardo. Entonces todos estos elementos tenemos que identificarlos y tratar de minimizar el impacto que tienen sobre las poblaciones de estos animales que se están recuperando”, sostuvo Hucke.

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