incendiosLa Tercera, 11 de enero de 2014. Vegetación arbustiva puede surgir en ecosistema quemado si área se mantiene sin intervenciones. En las tres últimas décadas, el 60% del área quemada por siniestros corresponde a flora nativa.

Una década puede demorar la reaparición de pastizales, matorrales y árboles, tras un incendio forestal en la zona central del país, como los que han ocurrido en las últimas semanas.

Según la Corporación Nacional Forestal (Conaf), la superficie de vegetación afectada por el fuego llega a 42.112 hectáreas esta temporada. Se trata de plantaciones de especies exóticas, como pinos y eucaliptus, y de flora nativa.

De ese total, la cobertura vegetal natural (bosques, matorrales y pastizales) alcanza las 26.557 ha, entre julio del año pasado y ayer.

De acuerdo con el reporte, las plantaciones forestales llegan a 14.692 ha en esta temporada, predios que, en su mayoría, están en manos de privados.

Según el balance de la Conaf, desde 1984 hasta 2013, un 60,7% de la superficie quemada por estos eventos en el país correspondió a flora nativa. En tanto, un 28,4% era de plantaciones exóticas.

RESTAURACION

“Se quema primero el mantillo, que es la capa de material orgánico que tiene unos tres centímetros, la que puede comenzar a restaurarse en los siguientes meses”, dice Víctor Gerding, académico de Ciencias Forestales de la Universidad Austral.

Añade que en la siguiente fase de recuperación de un ecosistema típico de la zona central, tienden a crecer los matorrales -como es el caso del trevo o del romerillo-, lo que depende de los niveles de precipitaciones que haya en un lugar.

Un factor que incide en el resurgimiento -en una etapa posterior- de árboles como el quillay, es que “no haya intervención en los terrenos por parte de ganado, que lo consume; pueden surgir en una década”, añade Gerding. Según Conaf, los pastizales son otro elemento que surge luego de un incendio.

Wilfredo Alfaro, representante del programa del combate a la desertificación de la Conaf, sostiene que un elemento que debe evaluarse tras los siniestros es el proceso de erosión que se presenta. Así, sostiene que el suelo queda sin vegetación y cuando caen precipitaciones, el material es arrastrado hacia los cauces. “Todo eso impide que crezca la vegetación, lo que afecta a los ecosistemas”, dice, lo que, a largo plazo, se transforma en desertificación.

De acuerdo con la entidad, en el país hay 36 millones de hectáreas erosionadas y uno de los factores que explica esa situación, en parte, son los siniestros.

ANGOL: CONFIRMAN INCENDIO INTENCIONAL

Tras la indagatoria realizada por el Departamento de Estudios Técnicos de la Conaf de La Araucanía, se confirmó que el origen del incendio en Deuco, en Angol, el fin de semana pasado, tuvo un origen intencional. El director de la corporación, Robert Leslie, explicó que “se encontraron velas, que fue el inicio del incendio. Está comprobado que fue intencional, seguramente, por una persona enferma”. Los antecedentes serán entregados al Ministerio Público.

El balance de la Conaf indicó que el mayor siniestro en el país se ubica en Melipilla, con 14.950 ha arrasadas, evento que aún está en combate.

En El Maule, en tanto, se han consumido 13.459 ha; en Quivolgo, Constitución, van 6.000 ha, y en Las Vizcachas, 1.900 ha.

En La Araucanía, se controló el incendio de Temucuicui, de 410 ha.

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