radal enanoEn 2013 Ministerio basó su decisión en información del siglo XIX. Reciente estudio UdeC muestra que sí están amenazadas. El Diario de Concepción, 18 de abril de 2014.

Uno de los puntos de presencia que el Comité de Clasificación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente utilizó en su informe de 2013 para sacar del grupo de las amenazadas a la citronella mucorata o naranjillo data de 1839.

Ese punto ubicado en el sureste de la Región del Bío Bío, corresponde hoy a suelo pavimentado a metros de la Plaza de Armas de Los Ángeles, por lo tanto, la especie no existe allí desde hace décadas y , según el director del Laboratorio de Ecología del Paisaje de la UdeC, Cristian Echeverría, los ejemplos como éste se repiten con datos de 1861, 1870 y 1894 que persisten en el mapeo de especies.

Un reciente estudio realizado realizado por Echeverría y su equipo de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, evaluó la clasificación del Naranjillo, el Guindo Santo, el Radal Enano y y el Lleuque. La investigación dejó al descubierto varias falencias en el proceso de clasificación de la institucionalidad de Gobierno. “Había problemas de georreferenciación, en algunos lugares la especie había sido plantada, también la información era muy antigua y los criterios (de la Unión Internacional de Conservación de Naturaleza) fueron mal aplicados”, enumera.

De acuerdo a este trabajo UdeC, realizado con el respaldo del Fondo de Investigación de Bosque Nativo ($24 millones), el Ministerio debiera reevaluar la clasificación y dar todas estas especies e incluirlas como vulnerables, excepto por el Radal Enano, que Echeverría asegura cumple con los parámetros para ser considerado en peligro.

Y cuando una especie no está considerada en categoría de conservación dentro de las amenazadas cualquier proyecto de desarrollo, una carretera, una central hidroeléctrica la puede cortar sin reparos”, destacó el investigador.

Frente a esto es que presentó el estudio al Ministerio como una forma de aportar información recolectada recientemente que pudiera reemplazar a los datos del 1800 utilizados a la fecha.

Se trata de un tema crítico, agrega, pues todas son especies endémicas, es decir, de exclusiva existencia en Chile, y forman parte del restringido universo evaluado, unas 450 de las 5.105 con que cuenta el país.

El seremi del Medio Ambiente, Richard Vargas, explicó que espera conocer los resultados de este estudio, sin embargo, señaló “que las decisiones no las toman los centros académicos, éstos sólo aportan en la investigación”.

Reconoció la posibilidad de existencia de errores en los procedimientos y se abrió a la posibilidad de revisar, a partir de estos nuevos antecedentes, los procesos de toma de decisiones. “No toda la investigación científica es validante y cuando una investigación llama a duda hay que generar nuevos estudios para contrastar y sobre ello trabajar. Si validamos ese estudio (UdeC) claro que cabría la revisión de los demás pero basémonos en hechos ciertos y no en conjeturas… pero si la polémica contribuye y hay esta falta de rigurosidad en el catastro público puede dañar a la biodiversidad es que entonces necesitamos una ley que efectivamente sea seria en la protección”.

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