cites-938x535Se destacó la urgencia de implementar el convenio internacional que obliga a presentar avances legislativos en los próximos meses. En nuestro país hay tráfico de vida de silvestre que afecta a especies emblemáticas como la vicuña, que ha comprometido su población en el norte, llegando hoy a menos de 900 ejemplares. El Dínamo, 30 de septiembre de 2014.

Chile podría recibir en los próximos meses una suspensión de parte de la comunidad internacional que impediría la importación de especies exóticas.

Y que en agosto del próximo año vence el plazo para cumplir los compromisos suscritos en el marco de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), instancia en la que participan 180 países de los cinco continentes entre los que se cuenta a Estados Unidos, Francia, Suecia, Japón, entre otros.

Durante el Seminario CITES organizado por la Cancillería chilena este lunes en el Ex Congreso Nacional, el ministro de Agricultura, Carlos Furche, destacó la importancia de aprobar el proyecto de ley que aplica la CITES, y que permitirá a Chile defenderse de mejor manera del crimen organizado que vulnera la subsistencia de sus especies amenazadas. Entre éstas, destaca la vicuña, que ha sido cazada furtivamente en el norte del país, a través de matanzas que sólo en 2014 bordean los 200 ejemplares, sobre una población de aproximadamente mil. Además, en el evento, especialistas del SAG expusieron una muestra de decomisos fronterizos por comercio ilegal.

Según explicó Juan Carlos Vásquez, oficial de comunicaciones de la Secretaría CITES, Chile al no cumplir con sus compromisos internacionales “afectará su desempeño ambiental ante instancias como la OCDE, la cual evaluará el próximo año el estado de avance de las recomendaciones que hiciere al país para el cumplimiento de acuerdos multilaterales”.

Esta sanción afectaría seriamente a la exportación de todos los productos nacionales que contienen algunas de las especies CITES y con ello a muchos pequeñas empresas que se dedican a este rubro, sobre todo en las comunidades indígenas”, señaló a su turno, el director ejecutivo del Comité Pro Defensa de la Flora y Fauna (Codeff), Fernando Soto.

El cuarto país del mundo

La Convención obliga a sus 180 estados que la integran a regular el comercio de 5 mil animales y 28 mil plantas a nivel mundial, según una clasificación de las especies en tres apéndices.

Y en el caso de Chile, aunque actualmente se contemplan multas para el comercio no autorizado, no existen sanciones ni delitos específicos asociados a estas prácticas. Esta situación, podría llevarnos en el próximo año a ser el cuarto país sancionado en la historia de CITES desde su suscripción en 1973), junto con Djibouti, Mauritania y Somalía.

A nivel mundial, comercio ilegal de este tipo de especies se encuentra entre los cinco tráficos más lucrativos del mundo, siguiendo de cerca a los carteles de la droga y armas, con montos que superan los 20 mil millones de dólares al año.

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