oceanoCorales, cangrejos, langostas, almejas y ostras son las especies más amenazadas por este fenómeno, que sólo un cambio a gran escala hacia las energías alternativas podría revertir. El Dínamo, 10 de octubre de 2014.

Más de un billón de dólares al año podría perder la economía global si no se toman medidas urgentes para detener la acidificación de los océanos, señala un informe dado a conocer porNaciones Unidas en la XII Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, que se celebra en Pyeongchang (República de Corea) hasta el 17 de octubre.

¿Qué es la acidificación del océano?  Se trata de un fenómeno causado por el aumento de las emisiones humanas de dióxido de carbono. Cuando el CO2 entra en el océano, reacciona con el agua del mar, produciendo ácido carbónico e incrementando de este modo, la acidez del vital elemento. Este proceso se ha incrementado en un 26% desde los datos registrados en la era pre-industrial.

¿Qué consecuencias trae esto? La principal es la reducción de la cantidad de iones carbonato en el agua. Muchos animales marinos necesitan estos iones para el carbonato cálcico, indispensable en la formación de sus esqueletos y conchas. Esto afectará el desarrollo y capacidad de reproducción de estos animales, llegando a suponer un peligro para sus poblaciones. Entre las especies más inminentemente amenazadas están los corales, cangrejos, langostas, almejas y ostras.

“Para que los océanos vuelvan a la normalidad, las concentraciones de dióxido de carbono tendrían que estabilizarse en 350 ppm o menos. Esto supone una reducción de las emisiones globales en un 80-90% antes de 2050. Solo podremos conseguirlo con un cambio a gran escala de combustibles fósiles a fuentes de energía alternativas (eólica, solar)”, explican desde la organización internacional de conservación marina Oceana.

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