huemul

huemulColumna de opinión de Anthony Povilitis, Biólogo y Conservacionista, Director Life Net Nature, publicada en la Discución de Chillán, 06 de noviembre de 2014.

En el año 2010, le escribí con preocupación al Presidente de Chile acerca del impacto que tendría en los esfuerzos de la recuperación del huemúl en el Chile Central, el proyecto aprobado del Embalse La Punilla. Pensé que mi opinión podría acarrear algún grado de influencia, sobre todo habiendo sido el biólogo pionero en los estudios de campo en la región del ícono mamífero en los años setenta.

En aquel entonces, recibí una cortés respuesta de Conaf en nombre del Presidente, asegurán dome que cualquier impacto sobre el huemul sería abordado de manen consistente con los planes nacionales de conservación de esta especie.

El año siguiente trajo consigo el júbilo para los conservacionistas, entre los cuales me incluyo, cuando una parte de los Andes -desde Los Nevados de Chillan hasta Laguna del Laja- fue reconocida por la Unesco como Reserva de la Biósfera y Comedor Biológico.

Dentro de ese contexto, acepté una invitación en el 2013 para participar, como uno de los tres expertos en huemules, en el Proyecto “Taller del Huemul” bajo la autoridad del Ministerio de Obras Públicas, junto a representantes de Conaf, SEA Bío Bío, Sremi de Medio Ambiente Bio Bío y SAG. Sin embargo, luego que acepté la invitación, fue evidente que nuestro panel de expertos podía proponer sólo una compensación parcial por el impacto del proyecto sobre el huemul, debido a una serie de restricciones que al menos para mí, nunca fueron ex puestas claramente.

He aprendido luego del Taller, que mucha gente en la comunidad de San Fabian de Alico y otros lados, considera que el Embalse La Punilla es un proyecto ecológica y cultural mente destructivo que debería ser cancelado. Otros encuentran poca justicia social dentro de las medidas de compensación ofrecidas a aquellos que deben abandonar sus tierras por el beneficio del proyecto.

En mi opinión, un proyecto como el Punilla jamás debería ser permitido dentro de una reserva de la biósfera, no ‘lamente por sus impactos ambientales y sociales; sino porque desintegra el mismísimo sentido y. valor de la “conservación” denrto de un mundo luchando por proteger los resabios de nuestro legado natural y humanidad.

Punilla puede pronto ser un desaliento para muchos chilenos, sin dejar de mencionar para este gringo, quien tiene a Chile, su gente y su huemul, muy cerca de su corazón. Entiendo cuán poderosas pueden resultar las fuerzas económicas y políticas, pudiendo deambular alrededor de bien intencionados resguardos ambientales para, al fin y al cabo, dejar de lado a gente común y corriente y a la vida silvestre.

Por lo menos, si este proyecto, que se está desarrollando bajo el modelo de alianza público-privado, recibe la aprobación final, un porcentaje sustancial de sus ganancias debe ser dedicado a la conservación y recuperación del huemul y donde sea necesario, como compensación para personas desplazadas por el proyecto.

Al fin y al cabo, la decisión sobre el Embalse La Punilla y una serie de proyectos similares en Chile y otros lados, es acerca del tipo de futuro que dejamos para nuestros niños, uno con algunos lugares naturales o totalmente artificial.

Chile tiene un orgulloso legado de conservación que mantener. Podría rápidamente generar estándares por un desarrollo compatible dentro de su Reserva de la Biósfera y Corredor Biológico y repensar el proyecto Embalse La Punilla, acorde a esto mismo.

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