“Los parques nacionales son ideales para proteger áreas estratégicas para la conservación”. Este es uno de los pensamientos de Douglas Tompkins, que aparece publicado en el sitio Tompkins Conservation y donde se aprecia el valor intrínseco que representaba la vida silvestre.

Según el Director Ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal, Aarón Cavieres, Douglas Tompkins ha sido una de las personas que más colaboró en los últimos años a aumentar la superficie destinada a la protección de la biodiversidad en Chile. De igual modo, resaltó que junto a las iniciativas privadas que tuvo, como el Parque Pumalín, se debe destacar su aporte a la creación, a través de donaciones de tierras, de dos parques nacionales del Estado, como son los Parques Nacionales Corcovado y Yendegaia.

El Parque Nacional Corcovado, en la Región de Los Lagos, fue creado en el 2005 y que tiene una superficie de 209.623,84 hectáreas, se concretó luego de la donación por parte de él de predios de su propiedad, con una superficie de 84.362,6 hectáreas.

Así también ocurrió con el Parque Nacional Yendegaia, en la Región de Magallanes, donde gracias a su gestión, a través de su fundación, se concretó la donación de 38.780 hectáreas, que fue el impulso necesario para crear esta unidad que tiene en total 149.747 hectáreas. Ambos parques nacionales son reservorios de biodiversidad de enorme valor, con especies de flora y fauna que están con problemas de conservación.

La preocupación e interés que siempre tuvo para la creación de nuevas unidades protegidas a nivel del país, se explica por ejemplo en lo que declaró para el trabajo de sus organizaciones, como la denominada Tompkins Conservation, donde expresó que “los parques nacionales representan la cúspide de las áreas protegidas, entregando la garantía más sólida de una conservación a largo plazo. Ofrecen un conjunto incomparable de atributos ecológicos, valor cultural y beneficios económicos a las comunidades locales. Los parques son una de las herramientas de conservación más antiguas y duraderas, y definitivamente las más conocidas y queridas”.

Al respecto Cavieres, junto con resaltar las cualidades humanas de este filántropo, así como su gran amor por la conservación de los ambientes naturales de nuestro país, señaló que su fallecimiento justamente entristece especialmente a quienes vienen trabajando, como CONAF, en mejorar la protección de la biodiversidad de nuestro territorio nacional.

Según explica Cavieres, Tompkins, siempre tuvo palabras de reconocimiento para la administración que hace CONAF de las áreas protegidas, señalando en una oportunidad que “la labor que se lleva a cabo en las áreas protegidas ubica a Chile, entre los cinco países a nivel mundial que mejor maneja sus Áreas Protegidas del Estado”. En este mismo sentido, precisó que “el primer parque nacional en Chile se estableció en 1926 y desde entonces, cada presidente chileno de mandato completo, ha expandido el sistema de parques. Aunque han atravesado cambios de gobiernos, revoluciones y crisis económicas, los parques nacionales se han mantenido bien protegidos y amados por sus ciudadanos, comprobando el valor duradero de estas instituciones. Sabemos que los parques nacionales son la forma más segura, efectiva y responsable de proteger la tierra en estos países”.

En la actualidad, CONAF, junto con otras entidades de Gobierno se encontraban trabajando junto a Douglas Tompkins y su fundación para futuras donaciones de otros terrenos pertenecientes a su organización, así como en proyectos que incluían la creación de otros parques nacionales que se integrarían al Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE).

Fuente: Conaf.cl

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