“El lago es de forma irregular y sinuosa, con hermosas islas (…). Sus márgenes tienen por lo general un suave declive y pacen en ella numerosos ganados”. Así describía, en 1822, la viajera inglesa María Graham la laguna de Aculeo y su entorno, situada a 70 kilómetros de Santiago y que, con los años, se transformó en un atractivo centro de recreación de los capitalinos.

Pero hoy, el escenario de la cuenca natural que se nutre de las precipitaciones -muy escasas en los últimos años- es a todas luces diferente al relatado por Graham. Un estudio del Ministerio de Medio Ambiente, elaborado por el Centro de Inteligencia Territorial de la U. Adolfo Ibáñez (UAI) en base imágenes satelitales, detectó que entre el año 2010 y el 2015, la laguna de Aculeo evidenció una disminución de su superficie cubierta con agua en un 55%, pasando de 10,6 kilómetros cuadrados a 4,8.

“En los últimos seis años se ha producido una sequía larga y no sabemos cuándo la laguna se va a recuperar (…). En un año normal aquí llueven entre 500 y 600 milímetros de agua. Este año cayeron 360 milímetros, de acuerdo a las medidas que hemos tomado, hoy la laguna tiene una profundidad máxima de 1,20 metros cuando lo ideal serían seis”, comenta Jorge Fuenzalida, quien junto a su familia posee el camping Club Pintué junto al cuerpo lacustre. Agrega que la situación ha tenido un impacto importante en la empresa, y que si antes, tenían hasta 500 visitantes por día el fin de semana, este año no han superado las 60 personas.

Fuente: Diario La Región de Coquimbo

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