Con la plantación simbólica de la Huella chica, un árbol propio de Chile y que está en categoría de “en peligro”, la Corporación Nacional Forestal hizo hincapié en la necesidad de la conservación de especies forestales nativas.

La plantación se realizó en el Fundo Chacamo, de la familia de Juan Antonio Kind y Urly Mostard, quienes tenían especies naturales de Huella chica, sin saber que era un árbol amenazado y que no dudaron en compartir con profesionales de Conaf para su reproducción en vivero y que con esta acción regresaron al campo original.

Conaf elaboró el “Plan Nacional de Conservación de la Huella chica en Chile”, que tiene como objetivo conservar la diversidad biológica de esta especie, mediante el desarrollo de acciones destinadas a conservar y recuperar sus poblaciones y su hábitat, tanto en terrenos fiscales como privados, explicó el director de Conaf Araucanía, David Jouannet.

CHACAMO

Amanda Kind, quien trabaja el campo de la familia hace 20 años, asegura que nunca pensaron que este arbusto era tan escaso. “Hace dos años, Conaf buscaba este árbol y se encontraron con mi padre que dijo que en este campo habían por lo menos dos plantas adultas de Huellas chicas y los especialistas tomaron esquejes, pastillas para hacer la reproducción. Nos parece fantástico poder contribuir con un granito de arena para la protección de las plantas”, enfatizó Amanda Kind.

En el caso del fundo Chacamo, el trabajo consistió en incrementar la población del árbol con material genético obtenido del mismo predio.

Fuente: Diario Austral Temuco

 

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