“Hasta ahora, nadie me ha dicho que no”, dice, orgulloso, Pablo Longueira, al ser consultado por los resultados que ha tenido en la búsqueda de financiamiento para su ambicioso proyecto de crear una red de parques de 85 mil kilómetros cuadrados en la Región de Aysén, desde el cerro Castillo hasta el monte Fitz Roy.

Tras dos años elaborando “conceptualmente” la idea, junto con un grupo de amigos, empresarios y asesores -proceso para el que se revisaron todos los proyectos públicos y privados que se han hecho en la zona-, el ex senador y ex presidente de la UDI ya está listo para pasar de la teoría a la práctica con su proyecto llamado “Parque Austral”, que tiene los objetivos de contribuir a la soberanía nacional en la zona, facilitar el acceso a la región de todos los chilenos, generar un desarrollo en torno al turismo y posicionar el destino en el mundo, idealmente en una cooperación público-privada.

De hecho, el 1 de agosto se activó el proceso de conformación legal y financiera de la primera de las dos fundaciones que administrarán la iniciativa. Se trata de “Grupo Austral”, entidad que estará encargada de recolectar y administrar el fondo fiduciario que permitirá la subsistencia del proyecto.

Justo en eso está Longueira, que cuenta que tiene “total seguridad” de que para el 31 de diciembre de este año tendrá todos los dineros necesarios para poner en funcionamiento su visión, para la que incluso dice tener comprometidos a dos ex Presidentes de la República, que serían integrantes de un consejo asesor.

Buscando a los “fundadores”

“Parque Austral, un desafío país” es el nombre del folleto que se elaboró con la asesoría de la ex subsecretaria de Turismo Jacqueline Plass y que hoy todos los involucrados en el proyecto están repartiendo mano a mano a los que podrían estar interesados en estar entre los “fundadores” de esta iniciativa, a través de la cual se busca conservar la Patagonia para las futuras generaciones

El Grupo Austral lo van a componer todas las personas que de aquí a fin de año hagan una contribución individual, familiar o en grupo de al menos 15 mil UF. Y con un mínimo de 3 mil UF por miembro; es decir, cada grupo podrá ser de máximo 5 miembros. La donación se entregará en tres años: un 33,3% este año, el resto en dos cuotas en 2018 y 2019. El cálcula es que para comenzar se debieran tener asegurados 50 grupos o personas individuales. Es decir, un fondo de al menos 750 mil UF. El foco está puesto en los grupos y familias de mayores ingresos del país.

La idea es que sea un proyecto común de todos los chilenos, y, en esa línea, hacia fin de año se dará a conocer la lista de “fundadores”.

En tanto, ya hay varios patrocinadores colaborando de distintas formas y Longueira anuncia que “una importante institución de educación superior decidirá su incorporación la próxima semana para impartir carreras vinculadas al “turismo aventura”, como idiomas, liderazgo, gastronomía, hotelería y otros”.

Quien ya está involucrado y trabajando probono en los trámites legales del proyecto es el abogado Fernando Barros (a través del estudio Barros & Errázuriz).

Al respecto, relata: “Vemos una iniciativa que busca incorporar a una región muy postergada al desarrollo y dar acceso a las maravillas de esa parte de nuestro territorio a los chilenos. Quisiera ver concretada una iniciativa de desarrollo empresarial que demuestre que se puede lograr un perfecto equilibrio entre desarrollo y naturaleza, en términos que el ser humano tenga acceso a la belleza y frutos de la naturaleza a través de un emprendimiento sustentado en una base científica, y no en emociones, muchas veces vacías, que olvidan a las personas”.

Una vez lograda la recolección de fondos, se conformará la otra fundación, de nombre “Parque Austral”, que estará encargada de desarrollar la idea, a través de proyectos específicos, con expertos encargados de distintas áreas que girarán en torno a un gran núcleo común: el turismo.

Dicha fundación tendrá un consejo asesor que colaborará activamente en el cumplimiento de los objetivos y proyectos, integrado por los ex Presidentes de la República, y los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, entre otras autoridades.

Nuevas experiencias e infraestructura

Para Longueira, resulta incomprensible que los turistas extranjeros viajen hasta Torres del Paine y pasen por encima de la zona donde estará el Parque Austral sin siquiera saber lo que hay.

“Esta es la zona más despoblada de Chile. No existe una infraestructura para recibir visitantes. ¡No hay ni una sola instalación 5 estrellas!”, expresa.

Ante esto, el objetivo es ambicioso, según explica a “El Mercurio” la asesora turística del proyecto, Jacqueline Plass. “El objetivo es posicionar Parque Austral dentro de Chile y en el mundo como un referente de turismo de naturaleza y turismo aventura, extendiendo la estadía y el gasto por turista en el país”.

Y agrega: “Para lograrlo es necesario desarrollar nuevas experiencias, productos e infraestructura en la región, de manera que Aysén ofrezca experiencias similares a las de los destinos más demandados por los turistas extranjeros, como lo son San Pedro de Atacama, Isla de Pascua, Parque Nacional Torres del Paine, cuyas cifras son muy diferentes a las de Aysén” (ver cifras).

Un ejemplo que se está siguiendo para lograr esto es el de Nueva Zelandia. “Con un concepto turístico comparable a Chile y, prácticamente, la misma cantidad de turistas al año, tiene un gasto promedio diario de turistas y un promedio de pernoctaciones por turista de 2,4 y 2,2 veces los de nuestro país”, dice Plass.

En esta línea, la Fundación Parque Austral ya tiene en carpeta proyectos destinados a desarrollar el turismo, sobre todo el “turismo aventura”, en la zona.

Los ganchos: refugios y deporte aventura

El más emblemático de estos es la construcción de una red de refugios australes que emulen los famosos circuitos a través de los cuales los turistas puedan recorrer a pie, en su totalidad, por ejemplo, el Parque Torres del Paine.

“La idea es que se pueda dar una vuelta gratuita a todo Campos de Hielo Norte, como también contribuir a hacer soberanía y turismo en el sector del Fitz Roy en Campos de Hielo Sur”, se explica en el folleto.

Otra iniciativa es la construcción de un andarivel para llegar a la base del monte San Valentín, la montaña más alta de la zona. También se pretende construir un refugio a 1.500 metros de altura para los excursionistas que buscan hacer cumbre en los 4.058 m del monte.

En la misma línea, hay planes para crear una competencia de Iceman, una especie de triatlón o prueba de resistencia en deportes de invierno, “que posicionará la zona en el mundo y consolidará el turismo en los meses de otoño e invierno, cuando la actividad baja considerablemente en esa zona”.

Para estos temas, el proyecto cuenta con la asesoría del experto francés, avecindado hace 30 años en Chile, Philippe Reuter, fundador de la empresa especializada en deporte aventura Azimut 360. “Creo que para Chile, poner a Aysén en los escenarios internacionales del “turismo aventura” puede resultar interesante, siempre que nos aseguremos optar más por la calidad y la originalidad que por la cantidad”, explica.

Y agrega: “La red de refugios en lugares remotos me suena atractiva, así como el proyecto del Iceman, que sería algo único, en un escenario también único, al estilo del Ironman o del Dakar, pero con actividades de invierno y al estilo patagónico. No solo sería una ventana promocional importante a nivel internacional para la región, sino que permitiría luchar con su tremenda estacionalidad y dar a conocer Aysén en invierno”.

Quizás la iniciativa más ambiciosa es la que promueve “estudiar y evaluar la apertura del istmo de Ofqui”, única barrera que impide la libre navegación por los canales de la zona. Aunque se asume como un tema “complejo” -de ahí que en principio solo se habla de estudio y evaluación-, se considera que, de realizarse, sería “un proyecto ícono de nivel mundial, que daría continuidad a una de las “rutas marítimas más hermosas del planeta”.

Son proyectos que, por lo pronto, esperan el financiamiento, el que, según Longueira, ya estará listo para comienzos de 2018, cuando lance oficialmente la fundación en el aeródromo de la laguna San Rafael. Además, el ex senador recuerda que este año se cumplen 90 años desde que Carlos Ibáñez del Campo creara administrativamente el territorio de Aysén, lo que “será una tremenda oportunidad para darle un impulso a una zona rezagada, pese a su potencial”.

Fuente: El Mercurio.

Print Friendly, PDF & Email