Aunque no hay forma de determinar cuáles son los costos en la zona, un estudio estableció que conejos, avispas y la zarzamora están provocando enormes daños ambientales.

Los conejos, que parecen animales adorables a simple vista, se han convertido en un “tremendo peligro” para el ecosistema de la provincia de San Antonio. La sobrepoblación de esta especie, junto a otra larga lista de animales y árboles considerados como “exóticos”, tienen en jaque la supervivencia de la fauna y flora nativa de la zona.

El hecho quedó al descubierto cuando un estudio de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Chile reveló que nuestro país pierde anualmente más de 59 mil millones de pesos por la presencia de estas “especies invasoras”.

Aunque no hay forma de determinar cuáles son los costos en el Litoral de los Poetas, sí se pudo establecer que -además del conejo- la avispa (chaqueta amarilla) y la zarzamora “provocan un enorme daño a la biodiversidad”.

Daños

“Este estudio es un gran avance, porque aunque está enfocado en las pérdidas económicas, podemos ver cómo ciertas especies invaden los territorios. En las zonas rurales de la provincia los conejos dañan las producciones de pequeños agricultores porque se alimentan de sus cosechas, pero al no ser infecciosos como los roedores, nunca se han considerado un peligro serio”, explicó el ingeniero ambiental de Las Cruces, Bastián Brito.

“En el caso de las avispas, estas son carnívoras y provocan daños en las abejas y en consecuencia, a la polinización de arbustos, flores y una larga lista de especies. Esto afecta directamente a los agricultores, insisto. Hay que pensar que si bien gran parte de la población se concentra en el borde costero, la mayor cantidad de extensión de las comunas de la provincia son campos y hay comunidades empobreciéndose por esta causa”, agregó.

“Existe también una especie de alga llamada luguilla y que prolifera en grandes cantidades en la Playa Chica de Las Cruces (igualmente conocida como Playa Blanca) y que en el verano constituye un menoscabo significativo en la prosperidad económica del balneario, pues se acumula y descompone en las orillas. Expele un fuerte olor, deteriorando la calidad paisajística y recreativa del principal centro social de Las Cruces”, agregó.

Planes

Aunque el Ministerio de Medio Ambiente señaló a partir de esta publicación que es necesario contar con planes para controlar a las especies invasoras, Bastián Brito considera que también es necesario incluir a los pinos y eucaliptos dentro del listado de especies que, según él, “están destruyendo de a poco el ecosistema” del Litoral de los Poetas.

“Estas plantaciones invaden los esteros de la provincia, absorben una enorme cantidad de agua y van profundizando la sequía y con ello la probabilidad de que haya más incendios forestales, como los que vimos el verano pasado en lugares como Santo Domingo, Cartagena o Cuncumén, en San Antonio”, resaltó el experto.

“Es necesario buscar fórmulas, porque si la zarzamora se cultivara en lugar de dejarla crecer de forma salvaje, podríamos tener moras y todos sus productos derivados, pero no las plagas de ratones que conlleva”, detalló.

-¿Qué se considera como una especia exótica?

-Hablamos de aquellas que llegaron desde otros lugares, que no son nativas de la zona. El eucalipto y el pino llegaron como semillas en los barcos en el periodo de la colonización. El primero viene de Australia y el segundo de Norteamérica, pero se masificaron y se convirtieron en una industria maderera hace pocos años.

-¿Y la condición de invasoras?

-Es porque crecen a una velocidad más rápida que las especies nativas y le van quitando espacio para desarrollase. Un eucalipto crece más rápido que el quillay, por ejemplo.

Fuente: El Líder de San Antonio.

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