Las fundaciones Oceana y Terram señalaron que el fallo no se pronunció sobre aspectos técnicos. Para detener el proyecto presentarán un recurso ante la Corte Suprema.

La resolución del Primer Tribunal Ambiental de retrotraer el procedimiento de aprobación de Dominga a la Comisión de Evaluación ambiental de la Región de Coquimbo cayó como balde de agua fría a las organizaciones medioambientales, las cuales una vez conocido el fallo comenzaron a preparar su artillería para seguir su cruzada de impedir que este proyecto minero portuario ubicado en la Región de Coquimbo vea la luz.

La primera en decir qué acción tomar fue la fundación Oceana, la cual decidió ir a la Corte Suprema para que revierta la decisión del tribunal. “El fallo del Tribunal Ambiental no se pronunció respecto del fondo de la controversia, es decir, los aspectos técnicos y medioambientales, y solo sentenció en virtud de aspectos formales”, señaló la directora ejecutiva de Oceana Chile, Liesbeth van der Meer.

La representante de esta ONG añadió que dentro de su plan no tienen contemplado reunirse con las autoridades de gobierno, sino más bien esperan que ellas mismas se interioricen “del irregular proceso de Evaluación ambiental que tuvo Dominga y se den cuenta de las graves falencias del proyecto.

Para Liesbeth van der Meer, “Dominga es inviable en la zona de La Higuera, porque el titular no presentó información de linea de base suficiente, no consideró desde un inicio los impactos en el medio marino y no presentó medidas de mitigación acordes”. Es más, añadió que “las deficiencias técnicas que motivaron el rechazo tanto de la Comisión de Evaluación ambiental de Coquimbo como el Comité de Ministros siguen presentes, y no fueron cuestionados por el Tribunal Ambiental, quien ordenó retrotraer el procedimiento solo por temas formales”.

Ignacio Martínez, abogado de la Fundación Terram, subrayó que si bien ellos en forma particular no presentarán ninguna acción judicial, su estrategia se focalizará en apoyar lo que está haciendo Oceana, es decir, la causa judicial. “El fallo nos parece lamentable, pero a la vez esperable, ya que este tribunal siempre mostró una predisposición a tratar de que el proyecto se aprobara”.

Martínez coincidió con Van der Meer, y señaló que “el fallo no analiza todos los aspectos técnicos que motivaron el rechazo de Dominga, por lo que se queda en una parte del caso”.

Álex Muñoz, director para América Latina de National Geographic Pristine Seas, comentó que “más que el procedimiento de evaluación de un proyecto, lo importante es lo que el país decida hacer con una zona de importancia ecológica mundial y eso es una responsabilidad del gobierno”. Por esta razón dijo que “lo razonable es conservar este lugar y autorizar solo actividades de bajo impacto ambiental para generar desarrollo sustentable”. Así aseguró que “independiente de este fallo, el gobierno debe definir de manera participativa la mejor forma de cuidar este ecosistema y permitir el desarrollo de la población”.

Fuente: La Tercera-Pulso.

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