Alianza público-privada trabaja para crear un banco de conservación. También se espera saber origen de la pérdida de vitalidad de la planta.

Si hay una especie nativa emblemática esa es la Araucaria araucana, la que lamentablemente está catalogada como vulnerable, sobre todo con el actual escenario de cambio climático. Para resguardar su patrimonio genético y asegurar su preservación, el Instituto Forestal (Infor), adscrito al Ministerio de Agricultura, y la empresa CMPC, recientemente firmaron un convenio de colaboración, en una ceremonia que se desarrolló en “Carlos Douglas”, vivero que la empresa tiene en la comuna de Yumbel.

El seremi de Agricultura de la Región del Biobío, Fernando Bórquez, releva el valor de esta alianza público-privada a nivel local y para todo el país, planteando que no sólo se permitirá avanzar en el rescate de la Araucaria araucana, pues también se desarrollarán estudios fitosanitarios con los que se busca saber cuál es el origen de la pérdida de vitalidad de la especie que se expresa en un daño foliar.

Esta ha sido, precisamente, una de las grandes preocupaciones de los científicos, pues amenaza la adaptación de la especie y con ello se puede mermar su potencial de evolución y de supervivencia.

Método ex situ

Desde Infor determinaron que lo adecuado era usar la técnica llamada “migración asistida” o conservación ex situ, para apoyar en el rescate genético del emblemático árbol. Con este método se debe colectar la semilla, viverizarla y posteriormente se planta en sitios donde el clima asegure más posibilidades a la especie. “Para tal efecto, durante el verano-otoño de este año se implementó una campaña de colecta de semillas en las cinco poblaciones o zonas genéticas que conforman el área de distribución natural de Araucaria, con el objeto de obtener germoplasma que represente la diversidad y variabilidad genética de la especie”, explica el doctor Roberto Ipinza, coordinador de la inicativa e investigador del grupo de Mejoramiento y Conservación Genética de lnfor. “La semilla obtenida debe ser viverizada para generar las plantas que conformarán los bancos de conservación in vivo, etapa en la que se encuentra este trabajo”, agrega.

Comenta que la colecta de semillas se programó junto a Conaf y se ejecutó con la participación y acuerdo de los representantes de las comunidades indígenas locales, y que en total son 200 semillas por cada uno de los más de 400 árboles individualizados en la colecta de semilla que serán entregados a CMPC para su proceso de viverización, que se extendería por 18 meses, y que luego se debe entregar a Infor de 60 a 80 plantas plantables por cada árbol individualizado, de una altura de 18 centímetros cada una.

“Como resultado de la implementación de esta iniciativa se podrá disponer de bancos de conservación ex situ donde se representará la mayor parte de la diversidad genética de Araucaria araucana, desde donde se podrá obtener material para propagación, mejoramiento, estudios genéticos, sanitarios y otros que contribuyan a la conservación de la especie”, sostiene el investigador.

La iniciativa

El programa de conservación ex situ de la Araucaria araucana es parte de las actividades del Sistema Integrado de Monitoreo de Ecosistemas Forestales Nativos, una iniciativa impulsada por los ministerios de Agricultura y de Medio Ambiente, implementado en Chile a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y ejecutado por Infor, junto a la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Centro de Información de Recursos Naturales.

Por último, el director ejecutivo de Infor, Fernando Raga, comenta que junto con salvaguardar el patrimonio genético de la Araucaria araucana, el trabajo permitirá actuar con otras especies nativas que podrían estar presentando síntomas de vulneración a consecuencia del cambio climático.

Fuente: El Sur.

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