Ya había ostentado la categoría entre 2010 y 2014, pero fue desafectado porque no se había realizado una consulta indígena para su creación. Ahora esto fue subsanado.

El nuevo Parque Nacional Salar de Huasco, cuya creación fue aprobada ayer por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad, tiene una superficie un poco más grande que la del lago Llanquihue. Se localiza a 3.800 metros sobre el nivel del mar en pleno altiplano de la comuna de Pica, en la provincia del Tamarugal, Región de Tarapacá.

Se trata de la primera de las unidades creadas en el marco del Plan Nacional de Protección de Humedales 2018-2022, cuyo objetivo es detener el deterioro de estas áreas naturales y preservar su biodiversidad.

El plan identificó, a lo largo del país, 40 humedales prioritarios que es necesario resguardar, los que suman más de 250 mil hectáreas.

“El futuro parque nacional destaca por la presencia de especies únicas, sobre todo de aves, que se encuentran amenazadas y que necesitan este lugar para reproducirse. Este humedal es uno de los más prístinos que se mantienen en Chile”, destacó ayer la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien presidió la reunión del consejo ministerial.

La declaratoria se fundamenta en que el salar de Huasco presenta una combinación de características naturales atractivas y que incluyen su fauna, flora y belleza escénica. Se trata de una zona alta y semiárida que sustenta una biodiversidad que se ha adaptado a las condiciones ambientales singulares del lugar.

Confluyen en el humedal una diversidad de especies de aves migratorias o que se encuentran clasificadas en categoría de amenazada, como el cóndor, la perdiz de la puna y la tagua gigante. En especial, es uno de los pocos lugares conocidos en Chile donde se reproducen tres distintas especies de flamenco.

Entre los representantes de la fauna terrestre se han registrado al menos tres especies en peligro: el sapo peruano ( Telmatobius peruvianus ) y los peces Orestias agassissi y Trichomycterus rivulatus . También es refugio para el puma y el gato colocolo, y las poblaciones de vicuñas cercanas al salar podrían ser miembros de una especie distinta o, por lo menos, una subespecie.

En cuanto a la flora, se han identificado unas 200 especies entre terrestres y acuáticas, que incluyen dos clasificadas como vulnerables: la llareta ( Azorella compacta ) y la queñoa de altura ( Polylepis tarapacana ).

Más allá de la flora y fauna, otra característica que hace singulares a los 1.109 kilómetros cuadrados del nuevo Parque Nacional Salar de Huasco es que se trata de una importante reserva de agua en el desierto más árido del mundo.

El área ya había ostentado la categoría de parque nacional entre 2010 y 2014, pero ese año la Contraloría la desafectó, tras acoger un reclamo de la Asociación Indígena Aymara Laguna del Huasco. La organización reclamó que la declaratoria se hizo sin consulta indígena, como lo establece el convenio 169 de la OIT, ratificado por Chile en 2008. Finalmente esta se realizó y aprobó el año pasado.

Fuente: El Mercurio. 17 agosto de 2018.

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