Diversas reacciones ha generado la crisis de la marea roja entre los parlamentarios de la zona, quienes han solicitado incluso declarar a la región en zona de catástrofe ante el explosivo aumento de mediciones positivas a la toxina paralizante de los mariscos, que hasta el cierre de esta edición contaba ya nueve intoxicados en Los Lagos: siete en Ancud, uno de Carelmapu y otro de Calbuco.

El más enfático fue el senador de la Unión Demócrata Independiente, Iván Moreira, quien señaló que «creo que sería una buena medida que el Gobierno analice seria y rápidamente declarar zona de catástrofe por este problema con la presencia de la marea roja. Sería, también, una buena señal para los miles de pescadores artesanales que ven afectados sus ya escuálidos ingresos, porque no nos olvidemos que detrás de los pescadores afectados hay familias que son los que más sufren, además de los mitilicultores que también dependen de este recurso».

El gremialista agregó que «se necesita urgentemente que se adopten medidas ahora, de lo contrario podría haber una explosión social cuando las familias se vean afectadas en sus necesidades básicas; por lo tanto, se requieren recursos frescos para empleos de emergencia, bonos de emergencia, canastas familiares u otras alternativas que puedan surgir».

Agregó el político de derecha que con la declaratoria también se podrían inyectar recursos frescos para la investigación científica y para financiar proyectos que tiendan a minimizar las pérdidas económicas que implicará la presencia de la marea roja en la Región de Los Lagos.

Por su parte, la diputada por Chiloé y Palena, la socialista Jenny Álvarez, consignó que «valoramos que por un lado se estén tomando todas las medidas de seguridad y control ante este fenómeno, pero esto va de la mano con la crisis económica del rubro para tantos artesanales y mitilicultores que trabajan extrayendo estos productos».

Recalcó la ex gobernadora provincial que «en esta ocasión tenemos personas intoxicadas y esta situación no solo nos está afectando como provincia y región, sino que también afecta a personas de regiones vecinas», añadiendo que «no queremos lamentar que alguna persona pierda la vida por consumir algún producto contaminado con la toxina».

Petitorio

Más crítico se mostró el diputado de Renovación Nacional, Alejandro Santana, quien emplazó a la autoridad. «Una vez más el Gobierno está reaccionando tarde, recién ahora vemos un subsecretario en la zona porque se ha extendido la marea roja», aludió en referencia a la presencia de Jaime Burrows el jueves último, personero del Ministerio de Salud.

Junto con aseverar que se reunió con pescadores de Quellón, recordó el parlamentario de Chile Vamos que «hace 30 días los pescadores artesanales le entregaron al intendente de Los Lagos un petitorio en busca de un acompañamiento para enfrentar los efectos de la marea roja», demandas que no han sido respondidas.

Santana acusó que «si bien no se puede prevenir el desplazamiento de la marea roja, sí se puede prevenir las acciones a hacer, sí se pueden generar acciones para sensibilizar la situación que afecta a los pescadores artesanales».

Extensión

El veneno paralizante de los mariscos (VPM) que ha sido detectado en amplios sectores de Chiloé y la Región de Los Lagos obligó al Ministerio de Salud a decretar la alerta sanitaria, la que estará inicialmente vigente hasta julio de este año.

Actualmente la contaminación por esta toxina afecta a una amplia zona desde Cucao hasta Ancud por el oeste, y tres áreas que se mantienen cerradas en la comuna de Quellón: Quellón Viejo, islas Guapiquilán y el canal Coldita.

Fuente: La Estrella de Chiloé

Print Friendly, PDF & Email