El presidente del Tribunal Ambiental de Santiago, Rafael Asenjo, está resfriado. Para esta entrevista su voz se interrumpe con carraspeos y un hilo de voz. Pese a ello, el magistrado no ha podido tomar una licencia médica. Dice que si lo hace, simplemente el Tribunal Ambiental de Santiago no puede sesionar.

Desde hace 15 meses la instancia funciona sin un ministro abogado, tras la partida de José Ignacio Vásquez en diciembre de 2014. Su cargo lo reemplaza la ministra abogada suplente Ximena Insunza, quien, por la naturaleza de su rol, trabaja a medio tiempo y culmina su período de cuatro años el 28 de diciembre próximo. En ese mismo plazo, termina el período del ministro titular científico. Sin ambos, Asenjo advierte una situación crítica para la principal instancia judicial ambiental del país.

«En diciembre de este año vamos a tener un ministro abogado, que va a ser el presidente prácticamente solo, y un ministro suplente científico. Con eso, secillamente no puede funcionar. No puede ver ninguna causa, ni hacer audiencias de alegato, porque el tribunal no se constituye y si eso pasa no toma pruebas, no puede dictar sentencias, no escucha alegatos. El tribunal tendría que poner una bandera por la ventana y nos vamos a la playa», asegura.

Esta situación se debe, según Asenjo, a que la Presidencia de la República no ha definido en quince meses una quina para elegir a un nuevo ministro titular abogado, luego de que en diciembre de 2014 culminara el período del anterior. A esto se suman cinco quinas que debe zanjar el Ejecutivo para elegir al Tribunal Ambiental de Antofagasta, aún no constituido, pese a que la Ley 20.600 aprobada en 2012 así lo determinaba.

Debido a la falta de nombramientos, la Corte Suprema ordenó al Servicio Civil no proceder con más concursos, si en estos participaba algún abogado en las quinas pendientes. Una situación compleja, según Asenjo, por el reducido número de profesionales que cumplen con los requisitos de 10 años de ejercicio y conocimiento de Derecho Ambiental y Administrativo, entre otros.

Esta determinación agudiza más el problema, porque en el Servicio Civil deben iniciarse los concursos para los ministros que terminan su período en diciembre. Y a ocho meses del plazo, no se ha dado curso a un proceso que, en condiciones regulares, dura no menos de un año. «La situación es insostenible. Tenemos la espada de Damocles encima porque cada día que pasa es un día menos para llamar a concurso. Al interior del Ejecutivo no logro entender qué es lo que pasa y no puedo hacer más gestiones de las que puedo hacer, (esto) nos pone en una situación extraordinariamente crítica».

El presidente del Tribunal Ambiental de Santiago asegura que se ha reunido con varios ministros (Interior, Justicia, Segpres y Medio Ambiente) para plantear la urgencia del tema, pero sigue sin encontrar solución. «Yo he invertido una cantidad desproporcionadamente alta de mi tiempo, desgraciadamente. He hecho uso de todos los contactos formales e informales con las autoridades que deberían tomar decisiones, salvo con la Presidenta. He pedido audiencias y no me las han podido conceder (…). Esto ha sucedido en el año y tres meses en que llevo en el tribunal y mi presidencia ha estado consumida por esta situación, que genera una inestabilidad grandísima porque tenemos que redistribuir funciones para dictar sentencias y para su preparación», critica.

– Críticas a la ley

A juicio de Asenjo, la ley ha mostrado varias deficiencias. «No sé si esto es porque el texto de la ley está malo o porque no hay voluntad de la autoridad de aplicarla. La ley crea un procedimiento de nombramiento e instalación de estos tribunales que es tremendamente complejo. Para la gente que tiene que postular, hay que cumplir con requisitos, como no estar involucrado en causas que van a ser conocidas por el Tribunal dos años antes y dos años después de que dejemos el cargo. Tienen que estar un año en una especie de limbo para saber si lo eligen, lo que probablemente baja el número de interesados», cuestiona.

-¿Abrir un tribunal en Antofagasta?

En opinión de Asenjo, no se justifica abrir el Tribunal de Antofagasta, debido a la baja cantidad de causas de macrozona norte que se tramitan. «Lo original era un solo tribunal con cinco ministros y un quórum de tres para funcionar. Los parlamentarios quisieron luego crear uno por región, pero el gobierno del Presidente Piñera decidió crear tres tribunales. En la preparación del proyecto no se hizo ningún análisis sustantivo, serio, con fundamentos sobre cual podría ser la demanda eventual que tendrían que cumplir». Citando cifras, dice que se ha probado después de tres años que, del total de 224 causas ingresadas a Santiago (74%) y Valdivia (26%), solo el 22% de las que tramita el tribunal capitalino corresponden a la zona norte, lo que es, a su juicio, muy bajo para conformar un tribunal.

Añade que para los habitantes de Arica e Iquique es más fácil viajar a Santiago para concurrir al tribunal, debido a que no hay vuelos directos entre las ciudades del norte. «Yo opino a título personal, porque estoy viendo los números y tenemos la discusión con Presupuestos de nuestro tribunal y me parece que es un tema de responsabilidad fiscal también».

-La Moneda inicia las gestiones

El Ministerio del Medio Ambiente informó a este diario que el nombre del reemplazante del ministro titular del Tribunal Ambiental de Santiago «ya está decidido y consensuado, y será informado al Senado la semana entrante». Según la cartera, que también es objeto de las decisiones del Tribunal, la demora en la presentación del nombre se debió a que el abogado José Ignacio Vásquez era parte de la quina original, pero fue designado finalmente como miembro del Tribunal Constitucional.

Fuente: El Mercurio

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